CALLEJERO CORDOBÉS-SEVILLANO INSPIRADOR (XIX)
Pues ha sido un desastre, un real desastre te diría dados los tiempos de cambio que vivimos en nuestra casa regia.
¿A qué te refieres?
Pues, ¿a qué ha de ser, Terrie? ¿No me preguntabas sobre el resultado del partido entre España y Chile?
¿Volvió a perder España?
Sí. En realidad ya salió con espíritu de derrota cuando se inició el partido. Y como casi siempre son muchos los que dice que lo auguraron. Pero, ¿tú no lo has notado en la calle?
Ahora me explico el por qué pude dormir tan bien anoche.
¿Al calor te refieres? Le preguntó a Terrie.
¿Al calor? No. Apenas lo estoy sintiendo. Me refiero al ruído: desde que llegué a Córdoba apenas he podido dormir por el griterío (la bullanga dicen en Guatemala) que hay todas las noches. Es constante el ir y venir de las gentes, jóvenes y menos jóvenes, hablando en alta voz en ocasiones, gritando en otras, cantando, y si es mal mejor o con la música a todo volumen en el casete del coche. Todo esto es impensable en Virginia.
Es cierto Terrie. Recuerdo en Richmond que la vida se acababa a las 8 de la tarde y los fines de semana directamente no había vida. Había más animación en el Mount Calvary Cementery que en el downtown.
Pues llevas razón, pero ese silencio casi absoluto que por primera vez sentí anoche en Córdoba, me hizo recordar la experiencia reciente de la MUERTE tras el fallecimiento de un veterano profesor de la Universidad.
Como sabe el lector, esta calle no pertenece al callejero cordobés sino al de Sevilla, cuyo barrio de Santa Cruz respira arte y tipismo a partes iguales. En todo caso es altamente recomendable un paseo al atardecer.
¿A qué te refieres?
Pues, ¿a qué ha de ser, Terrie? ¿No me preguntabas sobre el resultado del partido entre España y Chile?
¿Volvió a perder España?
Sí. En realidad ya salió con espíritu de derrota cuando se inició el partido. Y como casi siempre son muchos los que dice que lo auguraron. Pero, ¿tú no lo has notado en la calle?
Ahora me explico el por qué pude dormir tan bien anoche.
¿Al calor te refieres? Le preguntó a Terrie.
¿Al calor? No. Apenas lo estoy sintiendo. Me refiero al ruído: desde que llegué a Córdoba apenas he podido dormir por el griterío (la bullanga dicen en Guatemala) que hay todas las noches. Es constante el ir y venir de las gentes, jóvenes y menos jóvenes, hablando en alta voz en ocasiones, gritando en otras, cantando, y si es mal mejor o con la música a todo volumen en el casete del coche. Todo esto es impensable en Virginia.
Es cierto Terrie. Recuerdo en Richmond que la vida se acababa a las 8 de la tarde y los fines de semana directamente no había vida. Había más animación en el Mount Calvary Cementery que en el downtown.
Pues llevas razón, pero ese silencio casi absoluto que por primera vez sentí anoche en Córdoba, me hizo recordar la experiencia reciente de la MUERTE tras el fallecimiento de un veterano profesor de la Universidad.
Como sabe el lector, esta calle no pertenece al callejero cordobés sino al de Sevilla, cuyo barrio de Santa Cruz respira arte y tipismo a partes iguales. En todo caso es altamente recomendable un paseo al atardecer.
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